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martes, 4 de abril de 2017

Un modo de encarar el trabajo final del Taller de Pensamiento Científico

Ensayo literario

 El ensayo es una composición literaria de naturaleza analítica o interpretativa que trata un asunto desde un enfoque personal, y admite libertad de estilo y método para abordarlo. Puede ser breve o extenso como un tratado o tesis doctoral. Predomina la objetividad, si bien admite el uso de la primera persona del singular y primera del plural; en caso de que se quiera tomar una mayor distancia respecto del lector, es aconsejable utilizar la tercera persona del singular.

En cuanto a los tipos de ensayo, el género puede abarcar desde monografías, editoriales periodísticos, artículos de investigación, reseñas de libros, hasta estudios críticos, históricos, filosóficos, políticos, científicos, lingüísticos y cualquier otro tema que despierte interés.

El discurso carece de recursos expresivos como los empleados por la lengua poética (metáforas, imágenes, personificaciones, sinestesias etc.), tampoco deben usarse signos de exclamación ni cierto tono emocional, porque lo importante es exponer las ideas, no los sentimientos.

En su discurso se combinan diferentes entramados textuales:
·        Descripción, si es un tema científico.
·        Narración, para referir sucesos históricos.
·        Exposición o explicación de ideas.
·        Argumentación, cuya finalidad es persuadir al lector. La argumentación expresa un punto de vista, una opinión sobre un tema a tratar.

Todo ensayo presenta una superestructura o formato textual:

1.      Introducción: presentación del tema, punto de partida, introduce al lector en materia.

2.      Tesis: idea que se intenta justificar mediante razonamientos.  Afirmación categórica. Es la postura del emisor sobre una determinada cuestión.
En vez de tesis, puede haber una hipótesis, que consiste en un planteo base, es una premisa de la que se parte y se quiere probar o refutar.

3.      Desarrollo: demostración a través de argumentaciones. Hay distintos tipos de argumentos que se pueden utilizar:

a)      Positivos: apoyan la tesis propia, la fundamentan.
b)       Negativos: refutan los argumentos contrarios. Son contraargumentos u objeciones a las opiniones de otros especialistas. Para ello, se utilizan conectores adversativos (pero, sino, sin embargo, no obstante, etc.).
c)      Críticos: se niegan tesis contrarias. Ej: No es cierto que…; es absurdo considerar… etc.
d)      Concesivos: admiten o aceptan argumentos contrarios para refutarlos después. Ej: Si bien es verdad que… no debemos dejar de aclarar que…; aunque se diga que… es importante destacar que…

Hay varios procedimientos que pueden incorporarse a la argumentación:

·        Citas de autoridad: legitiman el punto de vista. Van entre comillas.
·        Ejemplificaciones: mención de situaciones o casos concretos.
·        Comparaciones: relaciones de semejanzas o diferencias para la valoración o descalificación de lo que se compara respecto de otros elementos.
·        Preguntas retóricas: son apelaciones al lector.
·        Definiciones.


                    4. Conclusión: es la síntesis de la exposición, la comprobación de la tesis o hipótesis. Es el cierre de la argumentación. Recapitulación final.



Indicaciones y normas de presentación
  
·        Aplicar el esquema de texto argumentativo:
1.      Introducción
2.      Hipótesis o tesis
3.      Desarrollo (*)
4.      Conclusión

(*) Desarrollo: 

1.      En el desarrollo deben figurar los argumentos y contraargumentos. Puede haber citas de autor, casos, o datos históricos o comparativos que ilustren un argumento.
2.      Si hay citas, debe aparecer la fuente, en la propia nota o al pie de página (a qué texto pertenece la cita, quién es el autor). Las citas deben ser textuales y van entre comillas. Indicar el número correspondiente a la cita al finalizar, con uso de paréntesis para los casos que figuren al pie.
3.       Si hay consulta bibliográfica, debe figurar, ya sea en el momento de mencionarla o al final del trabajo, en este caso, según las indicaciones que siguen: 
·        Apellido y nombre del autor, separados por coma. 
·        Año de edición (entre paréntesis), seguido de punto.
·        Título del libro en cursiva o título del artículo o capítulo en libro, “entrecomillado”, seguido de en, más el título de la obra en cursiva, seguido de punto.
·        Lugar de edición, seguido de coma.
·        Editorial.

                  Ejemplos:

1.      Bernárdez, E. (1995). Teoría y epistemología del texto. Madrid, Cátedra.
2.      Sarlo, Beatriz (1995). “Culturas populares, viejas y nuevas” en Escenas de la vida posmoderna. Buenos Aires, Editorial Ariel.

En caso de consultar textos en Internet, debe figurar el sitio y extensión completos. Ejemplos:
1.      Silvio, José F. (1998). “La virtualización de las universidades”, <www. Visionarios.reacciun.ve/ponencias/silviojose/ponencia>
2.      www.youtube.com/watch?= eDQ khvUyxBg
    
  Si se consultan revistas, diarios o suplementos, debe figurar el número de la publicación y la fecha. Ejemplos:

1.      Toffler, Alvin (1994). “La era de la inestabilidad”, en Ajo Blanco, nº 61, marzo 28.
2.      Gambini, Héctor, “Calles sin ley: los chicos prostituidos, drogados y explotados”, en diario Clarín, edición del 2/08/98.

·        Extensión del trabajo: de  3.000 a 9.000 caracteres con espacios incluidos, impresos en tinta negra.    

Normas de presentación:

1.      Hoja en tamaño A4, impresas en una sola faz y numeradas.
2.      Título en negra (cuerpo 14)
3.      Tipografía: Times New Roman (cuerpo 12)
4.      Interlineado: 1.5
5.      Margen Superior: 3 cm
6.      Margen Inferior: 2 cm
7.      Margen izquierdo: 3,5 cm
8.      Margen derecho: 2,5 cm

9.      Presentar el trabajo, claramente individualizado (apellido y nombre/s), engrampado (con abrochadora)  y en una carpeta.

martes, 7 de marzo de 2017

Consignas para el trabajo inicial con los textos

Llevar impreso a clase el viernes 10 de marzo de 2017. Una copia cada uno.

Trabajo con textos:

“ Lee el TEXTO 1 y luego:
a)      Marcá en el mismo, para tener presente, las definiciones de:
i)                    conocimiento
ii)                  método
iii)                ciencia
iv)                científico
v)                  conocimiento científico
vi)                saber vulgar

b)      Elaborá un texto de no más de 10 renglones en el cual se ponga de manifiesto la relación entre los términos definidos.
c)      ¿Puede afirmarse que la ciencia es una construcción humana? Justificá tu parecer.
d)     ¿Qué opinión te merece el párrafo que se encuentra abajo a la derecha del texto (en la página numerada con 21)?


“ A partir de la lectura del TEXTO 2 discutan en grupo qué respuesta le darían a la pregunta que le da título al mismo. Argumenten en base a lo leído.


“ TEXTO 3: Leelo detenidamente y respondé las preguntas:
a)      ¿Por qué Bunge habla de la contradicción de Kuhn con respecto a su teoría?
b)      ¿Qué relación podés establecer entre ciencia, ideología y política según los distintos debates que plantea el autor?
c)      ¿Qué opinión te merece el tema discutido en b)?

“ TEXTO 4: LA OBJETIVIDAD EN LA CIENCIA
                   Leelo y respondé:
a)      ¿Puede afirmarse que el cocimiento es “objetivo”? Justificá y citá algún ejemplo que conozcas de tu entorno.
b)      Siguiendo con la objetividad en las ciencias, ¿pueden establecerse diferencias al respecto entre las distintas ciencias existentes? ¿A qué creés que se deben?
c)      ¿Cuáles son las diferentes metodologías de investigación que se mencionan en el texto y cuál es su diferencia fundamental?
d)     Realizá una interpretación personal de la llamada “falacia ética” y buscá un ejemplo diferente de los presentados en el texto.


Bienvenidos al Taller de Pensamiento Científico 2017


miércoles, 1 de junio de 2016

Una monografía de otro año para que les sirva de referente

EROS Y TANATOS, UNA TENSIÓN INEVITABLE

BRASS, Ana Lucía

Instituto Glaux, Capital Federal
Profesor guía: Mariana Marquez, Gabriela Jiménez

El hombre a lo largo de su evolución ha ido teniendo diversas necesidades, lo que lo ha llevado a una constante generación de nuevas invenciones y/o descubrimientos para mejorar su calidad de vida. La ciencia como creación del hombre ha sido usada y modificada con ese objeto. Además de sus ventajas manifiestas, las aplicaciones de los avances científicos y el desarrollo y la expansión de la actividad de los seres humanos han provocado también la degradación del medio ambiente y catástrofes tecnológicas, y han contribuido al desequilibrio social o la exclusión. Un ejemplo: el progreso científico ha posibilitado la fabricación de armas muy perfeccionadas.
 Pero entonces ¿Por qué el hombre hace uso en muchos casos de la ciencia y la tecnología para fines destructivos? ¿Cómo podemos explicarlo? He aquí este problema complejo que puede abordarse desde diferentes perspectivas. En el presente  trabajo me centraré en las características de la estructura psíquica del hombre, la cual está compuesta por “su lado bueno” y “su lado malo” que conviven en permanente tensión dando como resultado consecuencias, tanto positivas como negativas, a partir de un mismo hecho. Es importante señalar la influencia de las diferentes culturas que ha desarrollado el hombre, ya que este es un ser  social  y en permanente interacción con su medio socio-cultural. Desde las culturas  más primitivas hasta las más complejas, definen necesidades y llevan al hombre a tomar decisiones frente a ellas. Es así como el hombre utiliza la ciencia y, si posee, la tecnología para fines que va encontrando necesarios y/o más  convenientes. La historia de la civilización está marcada por la historia de sus grandes guerras, lo que nos lleva a reflexionar sobre si el hombre ha evolucionado o involucionado, por cuanto tan altos han sido sus logros en los campos de la ciencia y de la técnica como en el campo de la destrucción.
Fue Empédocles de Agrigento, filosofo griego (siglo V a.C.), quien habló de los dos principio básicos, que luego tomará Freud, AMOR y DISCORDIA, es decir EROS y TANATOS. Eros tiende a unir, Tánatos a deshacer y separar. Esta fantasía cósmica fue trabajada por el creador del Psicoanalisis como una forma de explicar  la naturaleza de lo humano.
Según el Diccionario de Psicoanálisis de Laplanche y Pontalis, Freud define el término pulsión como un proceso dinámico consistente en un empuje (carga energética, factor de movilidad) que hace tender al organismo hacia un fin. Una pulsión tiene su fuente de excitación corporal (estado de tensión); su fin es suprimir el estado de tensión y gracias al objeto, la pulsión puede alcanzar su fin.
En la teoría de las pulsiones, expresada en la  obra de Freud “El Malestar en la Cultura” adjudica al hombre una inherente “...pulsión de odiar y aniquilar...” en la complejidad de su constitución instintiva, y afirma que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano [....] que constituye el mayor obstáculo con que tropieza la cultura.”
Freud tomó de la mitología griega el nombre Eros para designar a las pulsiones de vida, dada su base sexual, hacia lo erótico recuperando el mito del amor.
Asimismo designó como pulsión destructiva a las que tienen como fin la destrucción del objeto. Estas operan fundamentalmente en silencio y no pueden reconocerse más que cuando actúan en el exterior. En el desarrollo libidinal[1] del individuo, Freud describió el juego combinado de la pulsión de vida y la pulsión de muerte.
En la pulsión de muerte, este autor, ve la pulsión por excelencia.
Eros representaría un principio de cohesión consistente en crear unidades cada vez mayores y mantenerlas: es la ligazón; el fin de Tánatos es por el contrario, disolver los conjuntos y, de este modo destruir las cosas.
El concepto de ambivalencia afectiva se refiere a la presencia simultánea en relación a un mismo objeto de tendencias, actitudes y sentimientos opuestos, especialmente amor y odio. La oposición entre pulsiones de vida y pulsiones de muerte se situaría aun más claramente en las raíces de lo que llamamos dualismo pulsional. Cabe señalar que según Freud que “la esencia más profunda del hombre consiste en impulsos instintivos iguales en todos y tendentes a la satisfacción de ciertas necesidades primitivas. Estos impulsos instintivos no son en sí ni buenos ni malos”[2], sino que se van transformando en el camino evolutivo hasta mostrarse eficientes en el adulto. Dicha transformación responde tanto a factores internos y externos. Los primeros por la necesidad  de amor y aceptación y el externo es la educación que representa las exigencias de la civilización. Si planteamos  el tema de la constitución de cada individuo desde la teoría freudiana del dualismo pulsional, es también para  poder dar cuenta de lo que ocurre a nivel de los grupos, las comunidades y los estados nacionales, donde se reproduce de alguna manera estas particularidades de lo humano. El odio y la destructividad dependen de la pulsión de muerte y de que ésta es inseparable de la pulsión de vida. La cultura se construye, en lo esencial, a expensas  de la pulsión de vida. Por consiguiente, se rompen las ligazones que permiten un cierto control de la agresividad, ya que la pulsión de muerte es mucho menos dócil que Eros. Así, Tánatos tiene dos caminos: o la autodestrucción del individuo o de la comunidad, o la exteriorización como pulsión de destrucción dirigida hacia el exterior, sea la sociedad en el caso del individuo, sea el estado enemigo en el caso de las naciones.
Freud pone sus esperanzas en el proceso de desarrollo de la cultura, lo cual queda expresado en la siguiente frase “todo lo que promueva el desarrollo de la cultura trabaja también contra la guerra”3 pero esta  afirmación debería ser tomada  con  mucha precaución ya que desde épocas remotas se desenvuelve en la humanidad el proceso del desarrollo de la cultura, que otros prefieren llamarla «civilización». A este proceso debemos lo mejor que hemos llegado a ser y una buena parte de aquello a raíz de lo cual sufrimos. Sus comienzos son oscuros, su desenlace incierto.
Lo cierto es que la tesis freudiana de la violencia como innata, debe siempre tomarse en relación con las sucesivas formas históricas que adopta. En el presente el fenómeno más reciente que se designa como globalización da como resultado la creciente desaparición de los límites y fronteras que garantizaban la identidad, así como la ruptura, también creciente, de las posibilidades de identificación  y cohesión en los grupos/naciones, etc.  Mi objetivo es dar  algunos elementos para la  comprensión  del fenómeno planteado, desde la perspectiva más individual. Esto no excluye los otros motivos que puede explicar la utilización de la ciencia para fines destructivos, como por ejemplo la guerra: motivos económicos y políticos. Al contrario, se trata de motivos complementarios.
Es importante remarcar que la ciencia genera conocimientos (de hecho, ninguna otra forma de relación del hombre con la naturaleza produce los mismos resultados) pero no hay absolutamente nada en la ciencia que especifique o restrinja el uso que podemos darle a esos conocimientos. Es más, la ciencia no obliga a ningún tipo de decisión: es éticamente neutra. Toda la “culpabilidad” recae sobre el hombre e incumbe a los científicos, que junto a otros importantes agentes,  deben tomar la responsabilidad especial de evitar las aplicaciones de la ciencia que son éticamente erróneas o que tienen consecuencias negativas.
En el aparato psíquico del hombre conviven la pulsión de vida y la pulsión de muerte (Eros y Tánatos respectivamente). Eros tiende a unir, a hacer unidades cada vez mayores, mientras que Tánatos, tiende a deshacer esas unidades y trata de llevar lo orgánico al estado inorgánico. Fue Freud quien desarrolló esta teoría y es desde ese marco teórico que he planteado una de las respuestas posibles al problema enunciado. La Ciencia, como una producción privilegiada de la creatividad humana, no escapa a los destinos de todo lo realizado por el hombre, que en su escencia un ser capaz de generar las cosas más maravillosas y al mismo tiempo el autor de las mayores atrocidades. Para concluir  me es necesario afirmar: que no solo es  inevitable que la ciencia siga su camino de evolución, sino que en muchos casos es muy bueno que así sea, por ej. en el descubrimiento de medicinas para las enfermedades hasta hoy incurables. Asimismo el hombre seguirá haciendo mal uso de ella en algunos casos, ya que en sus decisiones no influyen solo la cultura, la sociedad y su bienestar, sino también sus pulsiones que son inconscientes. Esto puede aplicarse en todos los sentidos, no solo en la ciencia. Finalmente quiero citar una frase que sintetiza de manera sencilla lo investigado: "La verdad oculta tras de todo esto, que negaríamos de buen grado, es la de que el hombre no es solo una criatura tierna y necesitada de amor, que sólo osaría defenderse si se le atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena porción de agresividad. Por consiguiente, el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad, para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla, para aprovecharlo sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, martirizarlo y matarlo." (Sigmund Freud. "El malestar en la cultura").

BIBLIOGRAFÍA

•      FREUD, Sigmund. Obras completas I. Madrid, España. Biblioteca nueva. 1973.
•      Obras completas II. Madrid, España. Biblioteca nueva. 1973.
•      Obras completas III. Madrid, España. Biblioteca nueva. 1973.
•      LAPLANCHE, J. y otros. Diccionario del psicoanálisis. Barcelona, España. Labor. 1981.



[1] En el Diccionariio de Laplanche y Pontalis se define a la libido como el  sustrato de las transformaciones de la pulsión sexual. En latín significa deseo, ganas.
[2] “Consideraciones de la Actualidad sobre la Guerra y la Muerte”, S. Freud (1915) 3 “El porque de la Guerra”, S. Freud (1932) 

viernes, 20 de mayo de 2016

SEMANA DEL 23 DE MAYO

ANUNCIO IMPORTANTÍSIMO


Deben entregar el esquema final del trabajo que van a desarrollar indicando claramente el aporte de las fuentes elegidas al mismo.

Aportes libros de Khun y Chalmers citados en la bibliografía

Cada equipo deberá decidir cuál de los siguientes fragmentos le resulta útil para el trabajo que llevará adelante:


Si se considera a la historia como algo más que un depósito de anécdotas o cronología, puede producir una transformación decisiva de la imagen que tenemos actualmente de la ciencia.
Si la ciencia es la constelación de hechos, teorías y métodos reunidos en los libros de texto actuales, entonces los científicos son hombres que, obteniendo o no buenos resultados, se han esforzado en contribuir con alguno que otro elemento a esa constelación particular. El desarrollo científico se convierte en el proceso gradual mediante el que esos conceptos han sido añadidos al caudal creciente de la técnica y de los conocimientos científicos, y la historia de la ciencia se convierte en una disciplina que relata y registra esos incrementos sucesivos y los obstáculos que han inhibido su acumulación. Al interesarse por el desarrollo científico, el historiador parece entonces tener dos tareas principales. Por una parte, debe determinar por qué hombre y en qué momento fue descubierto o inventado cada hecho, ley o teoría científica contemporánea. Por otra, debe describir y explicar el conjunto de errores, mitos y supersticiones que impidieron una acumulación más rápida de los componentes del caudal científico moderno. Muchas investigaciones han sido encaminadas hacia estos fines y todavía hay algunas que lo son.


La ciencia normal, la actividad en que, inevitablemente, la mayoría de los científicos consumen casi todo su tiempo, se predica suponiendo que la comunidad científica sabe cómo es el mundo. Gran parte del éxito de la empresa se debe a que la comunidad se encuentra dispuesta a defender esa suposición, si es necesario a un costo elevado. Por ejemplo, la ciencia normal suprime frecuentemente innovaciones fundamentales, debido a que resultan necesariamente subversivas para sus compromisos básicos. Sin embargo,(…). A veces, un problema normal, que debería resolverse por medio de reglas y procedimientos conocidos, opone resistencia a los esfuerzos reiterados de los miembros más capaces del grupo dentro de cuya competencia entra. Otras veces, una pieza de equipo, diseñada y construida para fines de investigación normal, no da los resultados esperados, revelando una anomalía que, a pesar de los esfuerzos repetidos, no responde a las esperanzas profesionales. En esas y en otras formas, la ciencia normal se extravía repetidamente. Y cuando lo hace —o sea, cuando la profesión no puede pasar por alto ya las anomalías que subvierten la tradición existente de prácticas científicas— se inician las investigaciones extraordinarias que conducen por fin a la profesión a un nuevo conjunto de compromisos, una base nueva para la práctica de la ciencia. Los episodios extraordinarios en que tienen lugar esos cambios de compromisos profesionales son los que se denominan en este ensayo revoluciones científicas. Son los complementos que rompen la tradición a la que está ligada la actividad de la ciencia normal.


Los ejemplos más evidentes de revoluciones científicas son los episodios famosos del desarrollo científico que, con frecuencia, han sido llamados anteriormente revoluciones. Por consiguiente, nos ocuparemos repetidas veces de los principales puntos de viraje del desarrollo científico, asociados a los nombres de Copérnico, Newton, Lavoisier y Einstein. De manera más clara que la mayoría de los demás episodios de la historia de, al menos, las ciencias físicas, éstos muestran lo que significan todas las revoluciones científicas. Cada una de ellas necesitaba el rechazo, por parte de la comunidad, de una teoría científica antes reconocida, para adoptar otra incompatible con ella. Cada una de ellas producía un cambio consiguiente en los problemas disponibles para el análisis científico y en las normas por las que la profesión determinaba qué debería considerarse como problema admisible o como solución legítima de un problema. Y cada una de ellas transformaba la imaginación científica en modos que, eventualmente, deberemos describir como una transformación del mundo en que se llevaba a cabo el trabajo científico.


En este ensayo, 'ciencia normal' significa investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad científica particular reconoce, durante cierto tiempo, como fundamento para su práctica posterior. En la actualidad, esas realizaciones son relatadas, aunque raramente en su forma original, por los libros de texto científicos, tanto elementales como avanzados


Sirvieron implícitamente, durante cierto tiempo, para definir los problemas y métodos legítimos de un campo de la investigación para generaciones sucesivas de científicos. Estaban en condiciones de hacerlo así, debido a que compartían dos características esenciales. Su logro carecía suficientemente de precedentes como para haber podido atraer a un grupo duradero de partidarios, alejándolos de los aspectos de competencia de la actividad científica. Simultáneamente, eran lo bastante incompletas para dejar muchos problemas para ser resueltos por el redelimitado grupo de científico


Voy a llamar, de ahora en adelante, a las realizaciones que comparten esas dos características, 'paradigmas', término que se relaciona estrechamente con 'ciencia normal'. Al elegirlo, deseo sugerir que algunos ejemplos aceptados de la práctica científica real —ejemplos que incluyen, al mismo tiempo, ley, teoría, aplicación e instrumentación— proporcionan modelos de los que surgen tradiciones particularmente coherentes de investigación científica.


Los hombres cuya investigación se basa en paradigmas compartidos están sujetos a las mismas reglas y normas para la práctica científica. Este compromiso y el consentimiento aparente que provoca son requisitos previos para la ciencia normal, es decir, para la génesis y la continuación de una tradición particular de la investigación científica.


La ciencia normal, la actividad para la resolución de enigmas que acabamos de examinar, es una empresa altamente acumulativa que ha tenido un éxito eminente en su objetivo, la extensión continua del alcance y la precisión de los conocimientos científicos. En todos esos aspectos, se ajusta con gran precisión a la imagen más usual del trabajo científico. Sin embargo, falta un producto ordinario de la empresa científica. La ciencia normal no tiende hacia novedades fácticas o teóricas y, cuando tiene éxito, no descubre ninguna.


Sin embargo, la investigación científica descubre repetidamente fenómenos nuevos e inesperados y los científicos han inventado, de manera continua, teorías radicalmente nuevas. La historia sugiere incluso que la empresa científica ha desarrollado una técnica cuyo poder es único para producir sorpresas de este tipo. Para reconciliar esta característica de la ciencia con todo lo que hemos dicho ya, la investigación bajo un paradigma debe ser particularmente efectiva, como método, para producir cambios de dicho paradigma. Esto es lo que hacen las novedades fundamentales fácticas y teóricas. Producidas de manera inadvertida por un juego llevado a cabo bajo un conjunto de reglas, su asimilación requiere la elaboración de otro conjunto. Después de convertirse en partes de la ciencia, la empresa, al menos la de los especialistas en cuyo campo particular caen las novedades, no vuelve a ser nunca la misma.


Si la percepción de la anomalía desempeña un papel en la aparición de nuevos tipos de fenómenos, no deberá sorprender a nadie que una percepción similar, aunque más profunda, sea un requisito previo para todos los cambios aceptables de teoría. Creo que en este punto, las pruebas históricas son absolutamente inequívocas. El estado de la astronomía de Tolomeo era un escándalo, antes del anuncio de Copérnico. Las contribuciones de Galileo al estudio del movimiento dependieron estrechamente de las dificultades descubiertas en la teoría aristotélica por los críticos escolásticos. La nueva teoría de Newton sobre la luz y el color tuvo su origen en el descubrimiento de que ninguna de las teorías existentes antes del paradigma explicaban la longitud del espectro, y la teoría de las ondas, que reemplazó a la de Newton, surgió del interés cada vez mayor por las anomalías en la relación de los efectos de difracción y polarización con la teoría de Newton. La termodinámica nació de la colisión de dos teorías físicas existentes en el siglo XIX, y la mecánica cuántica, de una diversidad de dificultades que rodeaban a la radiación de un cuerpo negro, a calores específicos y al efecto fotoeléctrico. Además, en todos esos casos con excepción del de Newton, la percepción de la anomalía había durado tanto y había penetrado tan profundamente, que sería apropiado describir los campos afectados por ella como en estado de crisis creciente. Debido a que exige la destrucción de paradigmas en gran escala y cambios importantes en los problemas y las técnicas de la ciencia normal, el surgimiento de nuevas teorías es precedido generalmente por un periodo de inseguridad profesional profunda. Como podría esperarse, esta inseguridad es generada por el fracaso persistente de los enigmas de la ciencia normal para dar los resultados apetecidos. El fracaso de las reglas existentes es e que sirve de preludio a la búsqueda de otras nuevas.


En tanto los instrumentos que proporciona un paradigma continúan mostrándose capaces de resolver los problemas que define, la ciencia tiene un movimiento más rápido y una penetración más profunda por medio del empleo confiado de esos instrumentos. La razón es clara. Lo mismo en la manufactura que en la ciencia, el volver a diseñar herramientas es una extravagancia reservada para las ocasiones en que sea absolutamente necesario hacerlo. El significado de las crisis es la indicación que proporcionan de que ha llegado la ocasión para rediseñar las herramientas.


Guiados por un nuevo paradigma, los científicos adoptan nuevos instrumentos y buscan en lugares nuevos. Lo que es todavía más importante, durante las revoluciones los científicos ven cosas nuevas y diferentes al mirar con instrumentos conocidos y en lugares en los que ya habían buscado antes. Es algo así como si la comunidad profesional fuera transportada repentinamente a otro planeta, donde los objetos familiares se ven bajo una luz diferente y, además, se les unen otros objetos desconocidos. Por supuesto, no sucede nada de eso: no hay trasplantación geográfica; fuera del laboratorio, la vida cotidiana continúa como antes. Sin embargo, los cambios de paradigmas hacen que los científicos vean el mundo de investigación, que les es propio, de manera diferente. En la medida en que su único acceso para ese mundo se lleva a cabo a través de lo que ven y hacen, podemos desear decir que, después de una revolución, los científicos responden a un mundo diferente.


Creo que hay excelentes razones por las que las revoluciones han resultado casi invisibles. (…) los libros de texto científicos (y demasiadas historias antiguas de la ciencia) se refieren sólo a las partes del trabajo de científicos del pasado que pueden verse fácilmente como contribuciones al enunciado y a la solución de los problemas paradigmáticos de los libros de texto. En parte por selección y en parte por distorsión, los científicos de épocas anteriores son representados implícitamente como si hubieran trabajado sobre el mismo conjunto de problemas fijos y de acuerdo con el mismo conjunto de cánones fijos que la revolución más reciente en teoría y metodología científicos haya hecho presentar como científicos. No es extraño que tanto los libros de texto como la tradición histórica que implican, tengan que volver a escribirse inmediatamente después de cada revolución científica. Y no es extraño que, al volver a escribirse, la ciencia aparezca, una vez más, en gran parte como acumulativa.

En un proceso comparado frecuentemente a la adición de ladrillos a un edificio, los científicos han ido añadiendo uno por uno hechos, conceptos, leyes y teorías al caudal de información que proporciona el libro de texto científico contemporáneo.


Pero no es así como se desarrolla una ciencia. Muchos de los enigmas de la ciencia normal contemporánea no existieron hasta después de la revolución científica más reciente. Son pocos los que, pudiendo remontarse en el tiempo hasta los comienzos históricos de la ciencia, se presentan en la actualidad. Las generaciones anteriores se ocuparon de sus propios problemas, con sus propios instrumentos y sus propios cánones de resolución. Tampoco son sólo los problemas los que han cambiado; más bien, todo el conjunto de hechos y teorías, que el paradigma de los libros de texto ajusta a la naturaleza, ha cambiado.


La ciencia goza de una alta valoración. Aparentemente existe la creencia generalizada de que hay algo especial en la ciencia y en los métodos que utiliza. Cuando a alguna afirmación, razonamiento o investigación se le da el calificativo de "científico", se pretende dar a entender que tiene algún tipo de mérito o una clase especial de fiabilidad.


Pero, ¿qué hay de especial en la ciencia, si es que hay algo? ¿Cuál es este "método científico" que, según se afirma, conduce a resultados especialmente meritorios o fiables? Este libro constituye un intento de elucidar y contestar preguntas de este tipo.


Tenemos muchísimas pruebas procedentes de la vida cotidiana de que se tiene en gran consideración a la ciencia, a pesar de que haya cierto desencanto con respecto a ella debido a las consecuencias de las que se le hace responsable, tales como las bombas de hidrógeno y la contaminación. Los anuncios publicitarios afirman con frecuencia que se ha mostrado científicamente que determinado producto es más blanco, más potente, más atractivo sexualmente o de alguna manera preferible a los productos rivales. Con esto esperan dar a entender que su afirmación está especialmente fundamentada e incluso puede que más allá de toda discusión. (…) Aquí tenemos una apelación directa a la autoridad de la ciencia y delos científicos. Bien podríamos preguntar: "¿en que se basa esa autoridad?". El gran respeto que se tiene por la ciencia no se limita a la vida cotidiana y a los medios de comunicación populares. Resulta evidente también en el mundo académico y universitario.

Todo esto hace resaltar el hecho de que las cuestiones concernientes a la especificidad del conocimiento científico, en cuanto opuesto a otros tipos de conocimiento, y a la identificación exacta del método científico, aparecen como fundamentalmente importantes y cargadas de consecuencias.



martes, 26 de abril de 2016

4º año: Organización de fechas de entregas parciales

Trabajo Final Taller de Pensamiento Científico
Fechas de entregas parciales

CRONOGRAMA

Semana
Tarea
2/5 al 6/5
Lectura de textos asignados en la distribución de tareas.
9/5 al 13/5
Presentación de esquema de trabajo, indicando los aportes de cada texto
30/5 al 3/6
Entrega del trabajo terminado

lunes, 25 de abril de 2016

4º año: Preparando el trabajo final del Taller

4º A:
¿Accidentes? ¿Error? ¿Casualidad?
¿Qué papel han desempeñado en el avance del conocimiento científico?
 FUENTES SUGERIDAS:

Páginas web






Bibliografía en la red

T.S. Kuhn -  La estructura de las Revoluciones Científicas

A.F. Chalmers - ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?




4º B:
- Su aporte a la ciencia es acertado
- No señor, ¡esa idea es inaceptable!
¿Quién decide? Idas y vueltas en la construcción del conocimiento



 FUENTES SUGERIDAS:

Páginas web







Bibliografía en la red

T.S. Kuhn -  La estructura de las Revoluciones Científicas

A.F. Chalmers - ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?





lunes, 28 de marzo de 2016

TALLER DE PC: Para ir pensando

El taller de pensamiento científico propone, como actividad de cierre, la elaboración de un trabajo monográfico. A continuación y como modo de ir activando esta actividad final, les presento los ejes para ese trabajo. Por ahora no es necesario trabajar en esto, solo enterarse de qué se trata para ir amasando la idea

Tema del trabajo 

Errar es humano: 
caminos posibles hacia un descubrimiento científico 

A través de la historia, la Ciencia y la Tecnología han recorrido un largo camino de frustraciones, sinsabores, y hasta hechos azarosos, antes de alcanzar el éxito. Incluso, algunas personas detrás de estos logros tuvieron que esperar años para que fueran reconocidos. 

¿Cuál pensás que ha sido el rol de los accidentes y/o errores en el camino del descubrimiento? 

¿Cuánto creés que influye en los nuevos descubrimientos el miedo del científico al error? ¿Y cuánto condiciona a quienes financian la investigación? 

Si tuvieras la oportunidad de hablar con el protagonista de algún descubrimiento controvertido ¿qué le preguntarías? 

¿Considerás que la sociedad a lo largo de la historia ha tenido las herramientas para juzgar si una nueva idea era o no era errónea? 

¿Para qué avances científico-tecnológicos pensás que la sociedad no está aún suficientemente preparada? 

En base a estos interrogantes te proponemos que realices un análisis  personal de hechos o descubrimientos polémicos ocurridos a lo largo de la historia